Me gustan los viernes. Podría decir que es mi día preferido de la semana. Son como el anuncio de un pequeño oasis de calma en el apurado y azaroso devenir de los lunes,martes,miércoles y jueves.
Hoy hace sol y he venido caminando al trabajo, disfrutando del olor del mar y del viento tibio que me acariciaba la cara y el pelo. Se acerca la primavera, aunque al parecer todavía nos quedan días de frío y lluvia por lo que he oído. No importa, no puede llover eternamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario